El obispo de San Sebastián, monseñor Joxe Ignacio Munilla, ha afirmado que es "absolutamente falso" que haya tenido "actitudes impositivas de pedir el destierro de nadie", en alusión al teólogo franciscano Joxe Arregi, que recientemente anunció su decisión de abandonar la Iglesia por sus discrepancias con él.
En una rueda de prensa celebrada en San Sebastián para presentar el programa de actos organizados con motivo de la llegada a San Sebastián de la Cruz de los Jóvenes, Munilla, acompañado del vicario de pastoral, Juan Cruz Mendizabal y el delegado de juventud de la Diócesis, Ibon Elósegui, ha señalado que el obispo "quiere ser signo e instrumento de unidad dentro de la comunión de cristianos".
Por ello, ha lamentado "el espectáculo o el antitestimonio que se ha podido dar de falta de unidad interna" en el seno de la Iglesia guipuzcoana "y falta de capacidad de que nuestros problemas los acometamos donde hay que acometerlos".
El obispo ha asegurado que "va a desgastar completamente sus energías" en esa lucha por "la comunión", y ha recordado que el pasado 18 de junio el Obispado de San Sebastián hizo pública una nota de prensa sobre el caso de Arregi, que "pudo pasar desapercibida", más cuando después han seguido "haciéndose afirmaciones" al respecto.
Munilla ha apuntado que, en aquel comunicado, el Obispado ya trasladó lo "sustancial": en primer lugar, que "la relación de un obispo con sus sacerdotes, religiosos e incluso con un seglar que venga a hablar en privado es una relación en la privacidad" y, por tanto, aunque ello pueda situar en "cierta desventaja mediática" es "muy importante mantener ese ámbito de privacidad que es lo que hace a la Iglesia distinta".
"Me pareció también prudente también, ante las acusaciones bastante gruesas" realizadas por Arregi, que "podían ser motivo de escándalo o incluso de que algunos perdiesen la confianza en su pastor, atreverme a desmentirlas", ha indicado, porque "uno también tiene que tener preocupación por el escándalo que se pueda generar".
En este sentido, ha vuelto a desmentir que sean ciertas "las afirmaciones vertidas sobre supuestas tramas del ordenador de Zumarraga, o que yo haya pronunciado palabras de falta de respeto" e incluso que haya tenido "actitudes impositivas de pedir el destierro de nadie, todo eso es absolutamente falso".
Además, se ha mostrado convencido de que "siempre" ha intentado "actuar con caridad, con paciencia, con transparencia", y ha recordado que el cometido de un obispo es aquel en el que "tiene que buscar la comunión de la Iglesia, en la caridad y en la verdad". "Llevamos 2000 años guardando y transmitiendo el depósito de la fe", ha añadido, y ésta "no es nuestra, nos la han trasmitido".
"IMPOSITIVO"
En todo caso ha reconocido que "sería un error, si por fidelidad a la fe, uno se permitiese ser intolerante, ser impositivo, no tener diálogo" por que "sería injustificable", lo mismo que "sería un error en nombre de la tolerancia y el pluralismo pensar que, dentro de la Iglesia, no debemos la fidelidad al mensaje de la Fe, a la transmisión de la verdad, al magisterio de la Iglesia o que podemos hacernos una religiosidad a la carta"."El obispo tiene un cometido en el que debe conjugar la caridad y la verdad, y eso es lo que hay", ha insistido.
Preguntado por el comunicado en apoyo a Arregi, reclamando "libertad" para la investigación teológica suscrito por varios sacerdotes guipuzcoanos, entre ellos los ex vicarios generales del anterior obispo donostiarra Juan María Uriarte, Félix Azurmendi y Patxi Aizpitarte, Munilla ha insistido que la comunicación con sus sacerdotes debe ser en el ámbito privado, "así la he tenido, la tengo y seguiré teniendo", ha indicado.
"EN EL BUEN CAMINO"
A preguntas de los periodistas sobre el devenir de la Iglesia guipuzcoana en los últimos ocho meses, tras su nombramiento como Obispo de San Sebastián, Munilla ha confesado que "no ha sido nada fácil", pero "las cosas están avanzando mucho", y se ha mostrado "contento" por ello.
Tras lamentar el "efecto distorsionador" que puede tener la repercusión mediática de algunos hechos, ha considerado "bueno" que se dé noticia de la vida de la Iglesia "de conjunto" porque "lo puntual puede tapar o solaparla".
"Creo que vamos por buen camino, lo cual no quiere decir que todos los problemas estén solucionados. Sería un ingenuo si dijese tal cosa", y ha añadido que no cree "en la sanación de problemas importantes de la noche a la mañana".
Finalmente, ha anunciado que el próximo domingo 26 se presentará en San Sebastián el Plan Pastoral, "elaborado con la colaboración de todo el Consejo de Arciprestres", y se va a constituir el Consejo Presbiteral y el Consejo Pastoral Diocesano, a su juicio, "pasos muy importantes", que "marcan la dirección en el buen camino".

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